sábado, 31 de julio de 2010
martes, 13 de julio de 2010
Historia de una niña y su bubón
Bubón había compartido casi cada minuto de la vida de esta niña. Había sido partícipe de sus juegos y había soportado sus berrinches. Él siempre estaba ahí si ella no podía dormir y ella sabía que podía dejar caer sus lágrimas sobre él.
Pero todos los bubones venían sólo con un juego de baterías incorporado que, después de un tiempo determinado, dejaban de funcionar.
Ella siempre temió el momento en que su bubón estuviese ya demasiado viejito.
Sabía que él se estaba deteriorando por sus juegos y que, algún día, ambos dejarían de tenerse. Era tanto el miedo que tenía de perderlo que prefería olvidar su “fecha de caducidad” y jugar a que nunca lo perdería.
Un día ella tuvo un sueño en el que subía las escaleras de su casa y, al final, encontraba a su bubón sin rasgaduras ni coseduras. Soñó que podía tenerlo para siempre.
Ya de grande, la vida le demostró que los sueños son solo eso, sueños. Él se perdió para siempre. En ese momento ella recordó todo lo que había vivido con su bubón y pensó que nunca le había dicho demasiadas veces que lo quería. Pensó que había sido muy descuidada con él en los últimos años. Lamentó haber dejado de jugar para crecer y hacer “cosas de su edad”.
domingo, 11 de julio de 2010
Más que histéricas, incomprendidas .
Mientras miraba la foto pensaba en vos, Maru, y en todas aquellas cosas que nos caraterizan de tal forma que nuestros compañeros y amigos han llegado a catalogarnos como "histéricas", y he llegado a la conclusión de que sólo se debe a nuestros gritos rutinarios, caras ceñudas y malhumores frecuentes.
La realidad, señoras y señores, es que aquello no es motivo suficiente para usar semejante calificativo.
Antes de proseguir voy a hacer un impás de cultura general:
"Histeria" viene del griego "hyster", que significa útero. De hecho, desde la antigüedad hasta mediados del siglo XIX, el término era utilizado para referirse a una enfermedad propia de las mujeres, justamente causada por desarreglos en el mencionado órgano. Los síntomas eran: trastornos psicológicos, caos y crisis nerviosas. La causa de esta enfermedad era la falta de placer sexual. Ojo, no la falta de sexo, sino de orgasmos, de satisfacción".
Como verán, una mujer histérica era una persona enferma, fuera de control, irritable y gritona, pero puedo asegurarles que María Eugenia y yo nos hicimos los chequeos médicos y todo está bajo control.
Yo más bien diría que uds son poco tolerantes y nosotras las pobres incomprendidas de la historia.
· Si escuchan un grito y se trata de nosotras inmediatamente dan vuelta su cabeza tratando de alejarse, acreditando que no es nada serio y que sólo se trata de nuestra "histeria", mientras que si de otro se tratase, quizás podrían considerar la situación un problema serio. Para uds, nuestros disgustos nunca son un problema que pueda considerarse.
· Cuando no les damos la razón y nuestra falta de tolerancia hace que levantemos un poco el tono, inmediatamente utilizan el calificativo de siempre para terminar la discusión, pero si uds no acuerdan con nosotras y su intolerancia les hace levantar el tono, nosotras no podremos decirles que "son unos histéricos" porque a eso responderían que no tenemos paciencia y que las histéricas somos nosotras.
· Para uds no existen los días malos en nuestra vida, simple y puramente histeria. Si aparentamos estar mal y su constante curiosidad por saber qué nos pasa es contestada con insultos y malas palabras, más bien uds creen que es normal. Ni se les cruzan por la cabeza sus propios recuerdos de un mal día.
A su lado NUNCA vamos a ganar ninguna "batalla".
· Si ven frunsidas nuestras cejas al llegar al colegio creen corroborar que somos histéricas, pero.. ¿No se les ocurrió pensar que pudimos habernos levantado con los gritos desesperados de nuestras madres? Por supuesto que no, dicen que siempre estamos de malhumor.. y más a la mañana. Bueno, les tengo una noticia yo siempre me levanto con los gritos desesperados de mi mamá . Ya quisiera yo verlos a uds en mi situación. El dicho dice: "si empieza mal, termina mal". Y es así como transcurre el resto de nuestro día, MAL.
Y esto no es todo, muchas veces nuestros gritos y malhumores no son causa ni de nuestros malos despertares, ni de las discusiones con nuestros padres, ni por mérito propio. Es a causa de uds que tampoco son perfectos . Que algunas veces tmb amanecen ceñudos, tienen malas contestaciones y que se la pasan llamándonos histéricas.
¿A caso no se dan cuenta que más de una vez uds tmb son insoportables, incomprensibles e irritantes?